lunes, 6 de noviembre de 2017

La recopilación de elementos del pasado

En esta entrada reflexionaré, a raíz de la obra de El Dolor, sobre la importancia de recopilar de forma escrita las vivencias personales en épocas decisivas para la historia.

Es decisivo para las generaciones futuras la existencia de testimonio escrito con el principal objetivo de trasladar lecciones para que no se repitan los errores que se cometieron con anterioridad en situaciones similares. Es por esto por lo que el trabajo hecho por Margerite Duras y por otros tantos que han realizado este tipo de tareas favorece a la creación de conciencia crítica por parte de la sociedad respecto a atrocidades  

El panorama literario de la Guerra Civil española respecto del de la Segunda Guerra Mundial es muy reducido, lo cual impide que en España se tenga la misma conciencia respecto de lo sucedido que en los países contendientes en la mayor guerra de la historia. Esto se ve fácilmente en que en Alemania los campos de concentración se han rehabilitado como museos, la simbología fascista está penada y la población parece conocer con creces la historia de su país. Un ejemplo similar a este es la situación italiana. En cambio, en España, no tenemos la suerte de haber aprendido del pasado. De hecho en ocasiones ni siquiera sabemos cuál es nuestro pasado. Se ha tratado de borrar la historia para “olvidarla” en vez de contarla y tratar de aprender de ella, de nuestros errores. Esto explica que haya en pie un monumento en homenaje a los vencedores donde descansan los restos sin vida de muchos vencidos, la existencia de la fundación Francisco Franco, calles que homenajean a generales franquistas, etc. De hecho esta intolerancia se aprecia en la actualidad cuando los partidos políticos relevan este tema a un segundo plano sin pensar que nuestra historia es lo que nos hace ricos en sabiduría y lo que nos permite crecer como personas.

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